TORRENTE
Uno no decide nada
las cosas se caen de su propio peso.
Los terribles trombones relámpagos
que abandonados retumban en el cielo
no son obra ni gracia alguna,
choques ciegos entre nubes locas.
Y se descuelga el torrente,
lagunas enteras se despeñan,
sin aviso, reflexión siquiera;
nadie decide nada, las cosas caen solas.
Un granizo, una pelota de tenis,
un avión repleto de gente.
El movimiento es ciego.
Las neuronas (tuyas y mías)
chocan aleatoriamente.
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1 commentaire:
y en frances?
por fa
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