dimanche 19 octobre 2008

Soneto cojo para mi niña

Sueño con tus ojos, con tus manos, con tu risa de diciembre;
te imagino en cada esquina en cada ruido, cada melancolía;
imagino tu voz y tu primer llanto: tu vida en una melodía,
 para darte la vida estoy yo aquí, mi vida, desde siempre.

Pues nací para esperarte, corazón, desde la muerte,
 porque sin sentido frente a mí la vida veo pasar,
vivendo todo lo absurdo, lo atroz e incoherente
esperando un ángel sin Dios que me salve del azar.

Sintiéndote te espero y la espera se hace eterna,
desde tu espera te siento, entre sueños, impaciente
de llegar hasta nosotros, paloma pasajera,
ángel sin alas, que viene volando, a robarme

El Corazón.

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